Veníamos ayer hablando en el coche, entre otras cosas de estética, dietas e higiene. Conté que yo no me lavo el pelo, bueno, que no me aplico ni champú ni acondicionador. Me lo lavo solo con agua, aconsejado por mi padre. Que soy guarro es lo mínimo que me dijeron, pero al tocármelo y olérmelo, se dieron cuenta que lo tengo, cuanto menos, igual de limpio que ellos. ¿Y la grasa, la caspa, el encrespamiento y todas las cosas para las que se usa champú? Ahí es cuando hice una observación, que me hizo pensar, y a posteriori, escribir esta entrada.
- Pienso, que los productos de estética, te hidratan y cuidan el pelo, piel o para lo que lo uses, pero al momento. A la larga, lo estropean, generan dependecia.
Otra experiencia que he tenido es con un gel para la grasa facial. Desde que dejé de usarlo, no me volvió a salir acné, grasa u otro "problema" que supuestamente solicionaba el producto.
Me explico, una crema hidratante de la cara, elimina arrugas, manchas o para lo que esté hecha, pero si dejas de aplicartela, salen más, es decir, que la crema agudiza el problema, no puedes dejar de consumirla. O esta es mi percepción. Y tiene sentido.
El tabaco natural, relaja, se fuma para producir clama. El tabaco industrial, no solo es tabaco, tiene mil productos más, aditivos, que generan ansiedad, que se elimina con un calmante. La pescadilla que se muerde la cola. El tabaco es solución y problema para tus nervios.
¿Por qué no van a existir estos aditivos en los productos de cosmética? ¿O en cualquier otro tipo de productos, como por ejemplo la comida industrial?
Otro caso idéntico, aunque la forma de adicción es diferente, es la tecnología. Siempre se guardan algo para sacarlo al mercado meses después. Y, si no tienes lo nuevo, no tienes nada, ya que el mundo avanza alrededor de estos avances. ¿Te imaginas un mundo sin SmartPhones? No hace tanto...
La moda, la ropa, otro claro caso de consumismo desproporcionado. La ropa no dura dos inviernos (aunque no esté estropeada). Hay que volver a comprar ya que lo anterior está "desfasado".
A las grandes empresas, las que fabrican y venden, las que tienen esos "super publicistas" que nos manejan, que nos dictan que tenemos que hacer, no les interesa solucionarnos problemas definitivamente. Quieren solucionarlo temporalmente, y es más, si te pueden provocar otro, para venderte la solución, mejor. No se pueden crear imperios si, cada cliente, te compra solo una vez. Solo quieren ingresos, no son un servicio público, no les interesa el cliente, sí su dinero. Si generas adicción, el consumo crece.
No podemos fiarnos de alguien que nos da la solución a un problema que él mismo ha provocado. No podemos fiarnos de alguien que nos dice que tenemos un problema, y que la única solución la tiene él. Y sí, esto va también por los bancos, los créditos y los rescates.
No consumas porque la sociedad lo dictamine así, no consumas como "necesario" algo que vende un magnate.
A veces, en la solución, está el problema.
domingo, 30 de septiembre de 2012
sábado, 29 de septiembre de 2012
Artículo 20 de la Constitución española.
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
Y yo digo, ¿esto se ha respetado hoy? ¿Se respetó hace cinco días? ¿Lo de la policía (el gobierno) es constitucional y "la diada" no?
La UIP parecen los grises, ¿hacia dónde vamos? Represión, censura, dictadura...
La naturaleza de cada uno, acaba saliendo a flote.
Leña y puño.
Gracias.
a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c) A la libertad de cátedra.
d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
3. La ley regulará la organización y el control parlamentario de los medios de comunicación social dependientes del Estado o de cualquier ente público y garantizará el acceso a dichos medios de los grupos sociales y políticos significativos, respetando el pluralismo de la sociedad y de las diversas lenguas de España.
4. Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.
5. Sólo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial.
Y yo digo, ¿esto se ha respetado hoy? ¿Se respetó hace cinco días? ¿Lo de la policía (el gobierno) es constitucional y "la diada" no?
La UIP parecen los grises, ¿hacia dónde vamos? Represión, censura, dictadura...
La naturaleza de cada uno, acaba saliendo a flote.
Leña y puño.
Gracias.
viernes, 28 de septiembre de 2012
La Suerte.
Es, quizás, el concepto más nocivo para la persona.
La suerte es un encadenamiento de sucesos considerados fortuitos o casuales, que pueden ser favorables o adversos, dependiendo del azar.
Es decir, es una probabilidad, el hecho de que te toque algo o no, y que esto sea bueno o malo.
Obviamente la suerte existe, pero es simplemente eso, una estadística, eres tú quien pone los parámetros, las variables.
¿Que te toque la quiniela es suerte? Depende. Depende de la apuesta que hagas, que puede tener más probabilidad de ganar o no. Una quiniela simple es más difícil que toque que una con siete triples y siete dobles. Obviamente la segunda es más cara, pero prácticamente te aseguras el éxito. La primera puede tocar, sí, pero hay que tener mucha Suerte. Pues la vida es exáctamente eso, una quiniela.
No existe la mala o la buena Suerte, tenemos que tener en cuenta que el azar existe, por tanto no siempre saldrán bien las cosas. La fortuna es una variable con la que convivimos.
Esa gente con "Mala Suerte" no es que sean desgraciados. Su problema es que se autosugestionan pensando que tienen "Mala Suerte". Por tanto, ¿para qué intentarlo? ¿Para qué esforzarse? ¿Para qué comprar un boleto para la lotería de la vida? No es que tengan mala suerte, simplemente es que no entran en la Ley de Probabilidades, no juegan. La Suerte es algo que se atrae, es algo a lo que se llama, que se provoca. Esa gente con "Buena Suerte" son personas proactivas, que se mueven mucho, que compran muchos boletos, que gantan mucho dinero (esfuerzo) en la quiniela (vida).
Confiar en La Suerte es darle el control de tu vida a un factor externo, además incontrolable, abstracto. Esperar a tener suerte es como intentar que te toque el bingo sin llevar cartón.
Sal a buscar a La Suerte, haz que la Ley de Probabilidades juegue a tu favor.
La suerte es un encadenamiento de sucesos considerados fortuitos o casuales, que pueden ser favorables o adversos, dependiendo del azar.
Es decir, es una probabilidad, el hecho de que te toque algo o no, y que esto sea bueno o malo.
Obviamente la suerte existe, pero es simplemente eso, una estadística, eres tú quien pone los parámetros, las variables.
¿Que te toque la quiniela es suerte? Depende. Depende de la apuesta que hagas, que puede tener más probabilidad de ganar o no. Una quiniela simple es más difícil que toque que una con siete triples y siete dobles. Obviamente la segunda es más cara, pero prácticamente te aseguras el éxito. La primera puede tocar, sí, pero hay que tener mucha Suerte. Pues la vida es exáctamente eso, una quiniela.
No existe la mala o la buena Suerte, tenemos que tener en cuenta que el azar existe, por tanto no siempre saldrán bien las cosas. La fortuna es una variable con la que convivimos.
Esa gente con "Mala Suerte" no es que sean desgraciados. Su problema es que se autosugestionan pensando que tienen "Mala Suerte". Por tanto, ¿para qué intentarlo? ¿Para qué esforzarse? ¿Para qué comprar un boleto para la lotería de la vida? No es que tengan mala suerte, simplemente es que no entran en la Ley de Probabilidades, no juegan. La Suerte es algo que se atrae, es algo a lo que se llama, que se provoca. Esa gente con "Buena Suerte" son personas proactivas, que se mueven mucho, que compran muchos boletos, que gantan mucho dinero (esfuerzo) en la quiniela (vida).
Confiar en La Suerte es darle el control de tu vida a un factor externo, además incontrolable, abstracto. Esperar a tener suerte es como intentar que te toque el bingo sin llevar cartón.
Sal a buscar a La Suerte, haz que la Ley de Probabilidades juegue a tu favor.
jueves, 27 de septiembre de 2012
Un águila rodeada de gallinas.
Un granjero, paseando por el campo, se encontró un nido de águila caído de un árbol. En él había un huevo, el cual se llevó para la granja, así, sus gallinas lo cuidarían y nacería el polluelo.
Pasados los años, un caminante perdido paró en la granja para pedir agua y algo de comer. Se acercaron al corral para coger un par de huevos.
- Perdone señor granjero, eso de ahí, no es una gallina, es un águila.
- Si, hace un año me encontré un huevo y mis gallinas lo incubaron. Creció aquí con ellas y ha aprendido a ser gallina. Vive igual que ellas. Come con ellas. Pone huevos incluso. Es una gallina.
El caminante resultó ser ornitólogo, e intentó convencer al granjero para que soltara al águila. Este se negó, ya que pensaba que jamás sebreviviría siendo libre. No había aprendido a cazar, ni tan siquiera a volar.
- Hagamos una cosa - dijo el ornitólogo - vayamos a lo alto de la casa y soltemos al águila, que cuando vea que se va a dar con el suelo, que se va a hacer daño, abrirá sus alas y volará.
Así lo hicieron:
- ¡Vuela águila vuela!
Y el águila no voló.
- ¿Ves? - dijo el granjero - Es una gallina, jamás recuperará su naturaleza.
- No ha abierto las alas porque desde ahí sabía que no se iba a hacer daño, subamos más alto.
Fueron a lo alto de un campanario, y desde allí volvieron a intentarlo.
Y el águila volvió a no volar.
- Te lo dije, haga usted el favor de devolver al pájaro al corral con su familia.
- ¡No! Hay que subir más alto, le falta confianza, no está acostumbrada, necesita otra oportunidad. Vayamos a un barranco, desde ahí, en la naturaleza, rodeada de su entorno, seguro que se encuentra a si misma.
Y así lo hicieron.
- Águila, tú puedes volar, tú puedes ser libre, no te quedes encerrada porque este hombre lo diga, deja de obedecer, de imitar lo que se hace en tu corral. Tu tienes un potencial dentro. Aprovechalo. ¡Vuela!
Abrió sus alas, y voló. Jamás volvió al corral, surcó los cielos por el resto de su vida.
La sociedad nos invita a ser peones, bueno, nos obliga. Las altas esferas de la sociedad (el granjero) nos encierra en un corral para que pongamos huevos, para que produzcamos un bien de el que él se aprovechará. No quieren que seamos águilas porque viviríamos nuestra vida, no les seríamos útiles. Intenta ser útil para ti mismo, los beneficios para ti mismo, no pongas huevos para que otros lo vendan. Abriendo las alas y batiéndolas, sí, por supuesto que puedes ser quien quieras, no tienes por qué ser un peón, puedes triunfar y conseguir lo que quieras.
Abre las alas, puede que te des un par de golpes, pero al final volarás y dejarás de sobrevivir para disfrutar tu vida.
Pasados los años, un caminante perdido paró en la granja para pedir agua y algo de comer. Se acercaron al corral para coger un par de huevos.
- Perdone señor granjero, eso de ahí, no es una gallina, es un águila.
- Si, hace un año me encontré un huevo y mis gallinas lo incubaron. Creció aquí con ellas y ha aprendido a ser gallina. Vive igual que ellas. Come con ellas. Pone huevos incluso. Es una gallina.
El caminante resultó ser ornitólogo, e intentó convencer al granjero para que soltara al águila. Este se negó, ya que pensaba que jamás sebreviviría siendo libre. No había aprendido a cazar, ni tan siquiera a volar.
- Hagamos una cosa - dijo el ornitólogo - vayamos a lo alto de la casa y soltemos al águila, que cuando vea que se va a dar con el suelo, que se va a hacer daño, abrirá sus alas y volará.
Así lo hicieron:
- ¡Vuela águila vuela!
Y el águila no voló.
- ¿Ves? - dijo el granjero - Es una gallina, jamás recuperará su naturaleza.
- No ha abierto las alas porque desde ahí sabía que no se iba a hacer daño, subamos más alto.
Fueron a lo alto de un campanario, y desde allí volvieron a intentarlo.
Y el águila volvió a no volar.
- Te lo dije, haga usted el favor de devolver al pájaro al corral con su familia.
- ¡No! Hay que subir más alto, le falta confianza, no está acostumbrada, necesita otra oportunidad. Vayamos a un barranco, desde ahí, en la naturaleza, rodeada de su entorno, seguro que se encuentra a si misma.
Y así lo hicieron.
- Águila, tú puedes volar, tú puedes ser libre, no te quedes encerrada porque este hombre lo diga, deja de obedecer, de imitar lo que se hace en tu corral. Tu tienes un potencial dentro. Aprovechalo. ¡Vuela!
Abrió sus alas, y voló. Jamás volvió al corral, surcó los cielos por el resto de su vida.
La sociedad nos invita a ser peones, bueno, nos obliga. Las altas esferas de la sociedad (el granjero) nos encierra en un corral para que pongamos huevos, para que produzcamos un bien de el que él se aprovechará. No quieren que seamos águilas porque viviríamos nuestra vida, no les seríamos útiles. Intenta ser útil para ti mismo, los beneficios para ti mismo, no pongas huevos para que otros lo vendan. Abriendo las alas y batiéndolas, sí, por supuesto que puedes ser quien quieras, no tienes por qué ser un peón, puedes triunfar y conseguir lo que quieras.
Abre las alas, puede que te des un par de golpes, pero al final volarás y dejarás de sobrevivir para disfrutar tu vida.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
La importancia de tener un discurso positivo.
Cuando mantienes una conversación, no solo mandas un mensaje, lo que importa no es solo el contenido, las palabras. También es importante, incluso más, el como lo dices, la sensación que generas en la otra persona. Sí, el emisor tiene el poder de cambiar el estado de animo del receptor. Recuerda que eres capaz de hasta autosugestionarte. Es super importante la energía que transmites al hablar.
Obviamente el mensaje tiene mucho poder de convicción, el contenido es imprescindible, pero si no lo dices bien no llega como tú quieres. Puedes incluso causar la sensación contraria. El orden, el tono, el énfasis... Todo cuenta.
Toda la formación que se emparte en "mi" empresa es sobre esto, sobre el cómo hablar, que orden utilizar, que ponderar, cuando decir una cosa u otra, generar necesidades. Los comerciales somos uno de los sectores que más dominamos este arma. La labia es eso, utilizar la converación para un fin. Todo tiene que tener un sentido, un para qué.
Al mantener un discurso uno puede tener todo tipo de intenciones, desde movilizar a paralizar, desde alegrar a entristecer. Se puede "manipular" al receptor cambiando una simple palabra, usando un sinónimo, usando conceptos no "ensuciados". Aunque ojo, no confundir con ser ambiguo, con mentir. Se puede ser sincero a la vez que transmites la sensación que quieres.
Allá por 2008, cuando el gobierno de por aquel entonces negaba y renegaba la crisis, yo no sabía cuanto de electoralismo y cuanto de protección al pueblo había ahí. Si Papá Estado admite que está fatal la población se deprime y lo único que puede pasar es que vaya a peor. Quizás (seguro) faltó sinceridad, pero siempre tendré la duda de la intención del mensaje.
La época actual es complicada en este sentido. Todas las noticias son malas, y al darlas, es muy fácil generar penuria, pesismismo en el entorno. Hay que andarse atentos. Si quieres luchar contra algo, no ponderes en exceso el problema, no transmitas derrotismo. Acaba siempre con un mensaje positivo, de esperanza. Da motivos y no excusas. Dale peso a la solución, y haz que los receptores se motiven, que tengan ganas de luchar. Es importantísimo estar motivado, que el resto esté motivado, y saber que el objetivo es posible.
La situación es difícil, pero nosotros podemos conseguirlo, es más, LO VAMOS A CONSEGUIR.
Obviamente el mensaje tiene mucho poder de convicción, el contenido es imprescindible, pero si no lo dices bien no llega como tú quieres. Puedes incluso causar la sensación contraria. El orden, el tono, el énfasis... Todo cuenta.
Toda la formación que se emparte en "mi" empresa es sobre esto, sobre el cómo hablar, que orden utilizar, que ponderar, cuando decir una cosa u otra, generar necesidades. Los comerciales somos uno de los sectores que más dominamos este arma. La labia es eso, utilizar la converación para un fin. Todo tiene que tener un sentido, un para qué.
Al mantener un discurso uno puede tener todo tipo de intenciones, desde movilizar a paralizar, desde alegrar a entristecer. Se puede "manipular" al receptor cambiando una simple palabra, usando un sinónimo, usando conceptos no "ensuciados". Aunque ojo, no confundir con ser ambiguo, con mentir. Se puede ser sincero a la vez que transmites la sensación que quieres.
Allá por 2008, cuando el gobierno de por aquel entonces negaba y renegaba la crisis, yo no sabía cuanto de electoralismo y cuanto de protección al pueblo había ahí. Si Papá Estado admite que está fatal la población se deprime y lo único que puede pasar es que vaya a peor. Quizás (seguro) faltó sinceridad, pero siempre tendré la duda de la intención del mensaje.
La época actual es complicada en este sentido. Todas las noticias son malas, y al darlas, es muy fácil generar penuria, pesismismo en el entorno. Hay que andarse atentos. Si quieres luchar contra algo, no ponderes en exceso el problema, no transmitas derrotismo. Acaba siempre con un mensaje positivo, de esperanza. Da motivos y no excusas. Dale peso a la solución, y haz que los receptores se motiven, que tengan ganas de luchar. Es importantísimo estar motivado, que el resto esté motivado, y saber que el objetivo es posible.
La situación es difícil, pero nosotros podemos conseguirlo, es más, LO VAMOS A CONSEGUIR.
martes, 25 de septiembre de 2012
Hablemos de capitalismo.
El capitalismo es un sistema político, social y económico basado en la propiedad privada, en los medios de producción. La riqueza se mide en capital y la asignación de recursos se hace a través de los mercados.
Sucedió al feudalismo. Desde entonces se trabaja por dinero y no por asignación. Aparición de la moneda, del intercambio. Oportunidades para todos. Se puede llegar a ser burgués, no necesitas tener sangre azul. Cualquiera puede tener propiedades, almacenar bienes materiales. El precio de la materia prima no es impuesto, es según la ley de oferta y demanda, depende de la exclusividad.
Liberalismo. Cambio social. Allá por los siglos XVI, XVII y XVIII fue revolucionario, permitía a la población tener oportunidades, no estar predestinado a trabajar por obligación para sobrevivir.
En cada sector, en cada ciudad, se crearon empresas que daban trabajo y generaban bienes, se establecía intercambio de estos y el pueblo mejoró en calidad de vida. Hasta nuestros días.
¿Y ahora qué? ¿Seguimos en la misma situación?
Ya desde sus inicios, la corriente Marxista estaba en contra de este sistema socio-económico. Sistema de búsqueda de beneficio propio en detrimento del resto. Explotación del hombre al hombre. ¿No os suena?
Realmente el capitalismo es un sistema de competencias. Mi oferta será mejor a menores mis costes. Si bajo precios, vendo yo y no la competencia, que muere y puedo subir de nuevo, mucha demanda poca oferta. Mayor beneficio propio, en detrimento del resto. Para bajar costes, y más en la actualidad (con los avances tecnológicos), menos personal, lo más caro son los trabajadores.
Sobre esto último voy hay hacer alguna observación, y es que el mundo va por mal camino.
En las noticias hablaban sobre el cine digital, la calidad de visión y sonido y que casi el total de las salas ya tienen esta tecnología. El dueño de los cines, el señor al que entrevistaban, dijo que lo mejor de este avance es que se "ahorraba" hasta cinco trabajadores, tenía más beneficios. ¿Cómo queremos que no haya paro? Cadenas de montaje, autoservicio, automático... Conceptos nocivos para la sociedad. Beneficiosos para el empresario (que se puede permitir la inversión en tecnología). Avanzamos hacia la eliminación de trabajo. Máquinas que nos sustituyen. Yo no lo veo.
En fin. Empresarios con afán de expansión en búsqueda del beneficio propio, y más en la actualidad, en la era de la globalización. Ya no hay empresas en cada sector en cada ciudad. Hay empresas que abarcan varios sectores que se expanden por el mundo entero con un solo clic.
Recordemos que la ley de la oferta y la demanda beneficia al fuerte, al que se puede permitir bajar oferta (y lo hará generando pobreza, paro). Su competencia morirá. Si cogemos una bola de cirstal, veremos que este sistema finaliza con cuatro grandísimos magnates que dan trabajo al resto, y que venden sus productos al precio que les apetezca a esos mismos empleados, es decir, decidirán qué y cómo pueden tener (bancos, créditos a vendedor y comprador). Ellos someten, tienen el poder. Pero... ¿Esto no es feudalismo? Ahora no es sangre azul, es sangre dorada, de dinero (o negra, de petróleo).
El capitalismo es una competición, y en estas, solo hay un vencedor.
Sobre la autoregulación de los mercados, y más aún cuando están enfermos, como ahora o en los años treinta, de acuerdo con Hayek en que ellos mismos se curan, se estabilizan. Sí, los mercados estarán bien, pero, ¿a qué precio? ¿Cuantas cabezas rodarán en este periodo? Los importantes no son los mercados, son las personas. De ahí en que sea más de Keynes, establecer parámetros de seguridad para garantizar el bien social. Y no solo en situaciones de pobreza, quizás aún más en la bonanza.
Me explico. No podemos permitir que empresarios se conviertan en reyes. Hay que pararlos, poner límites. Se que los hay, pero deben ser más estrictos, número mínimo de trabajadores por ejemplo.
La libertad es buena para comenzar, horrible cuando eres fuerte, y no para ti, para los que tienes sometidos.
¿Qué papel debe adoptar el Estado? Yo pienso que debe pensar más en el pueblo y menos en "ellos", que sí, que dan trabajo, pero ¿cuanto quitan? ¿Cuanto dinero se quedan? Cuando había solo pequeñas pymes (supermercados de barrio) vivíamos mejor que con tanto magnate (Mercadona). Es preferible que diez tengan un Ford a que uno un Ferrari. El dinero estaba más repartido, no tanto mileurista que trabaja para sobrevivir (igual que en el feudalismo).
Tal y como dije ayer:
Un padre de familia debe cuidar de sus hijos, sobre todo de los más jóvenes y débiles.
Sucedió al feudalismo. Desde entonces se trabaja por dinero y no por asignación. Aparición de la moneda, del intercambio. Oportunidades para todos. Se puede llegar a ser burgués, no necesitas tener sangre azul. Cualquiera puede tener propiedades, almacenar bienes materiales. El precio de la materia prima no es impuesto, es según la ley de oferta y demanda, depende de la exclusividad.
Liberalismo. Cambio social. Allá por los siglos XVI, XVII y XVIII fue revolucionario, permitía a la población tener oportunidades, no estar predestinado a trabajar por obligación para sobrevivir.
En cada sector, en cada ciudad, se crearon empresas que daban trabajo y generaban bienes, se establecía intercambio de estos y el pueblo mejoró en calidad de vida. Hasta nuestros días.
¿Y ahora qué? ¿Seguimos en la misma situación?
Ya desde sus inicios, la corriente Marxista estaba en contra de este sistema socio-económico. Sistema de búsqueda de beneficio propio en detrimento del resto. Explotación del hombre al hombre. ¿No os suena?
Realmente el capitalismo es un sistema de competencias. Mi oferta será mejor a menores mis costes. Si bajo precios, vendo yo y no la competencia, que muere y puedo subir de nuevo, mucha demanda poca oferta. Mayor beneficio propio, en detrimento del resto. Para bajar costes, y más en la actualidad (con los avances tecnológicos), menos personal, lo más caro son los trabajadores.
Sobre esto último voy hay hacer alguna observación, y es que el mundo va por mal camino.
En las noticias hablaban sobre el cine digital, la calidad de visión y sonido y que casi el total de las salas ya tienen esta tecnología. El dueño de los cines, el señor al que entrevistaban, dijo que lo mejor de este avance es que se "ahorraba" hasta cinco trabajadores, tenía más beneficios. ¿Cómo queremos que no haya paro? Cadenas de montaje, autoservicio, automático... Conceptos nocivos para la sociedad. Beneficiosos para el empresario (que se puede permitir la inversión en tecnología). Avanzamos hacia la eliminación de trabajo. Máquinas que nos sustituyen. Yo no lo veo.
En fin. Empresarios con afán de expansión en búsqueda del beneficio propio, y más en la actualidad, en la era de la globalización. Ya no hay empresas en cada sector en cada ciudad. Hay empresas que abarcan varios sectores que se expanden por el mundo entero con un solo clic.
Recordemos que la ley de la oferta y la demanda beneficia al fuerte, al que se puede permitir bajar oferta (y lo hará generando pobreza, paro). Su competencia morirá. Si cogemos una bola de cirstal, veremos que este sistema finaliza con cuatro grandísimos magnates que dan trabajo al resto, y que venden sus productos al precio que les apetezca a esos mismos empleados, es decir, decidirán qué y cómo pueden tener (bancos, créditos a vendedor y comprador). Ellos someten, tienen el poder. Pero... ¿Esto no es feudalismo? Ahora no es sangre azul, es sangre dorada, de dinero (o negra, de petróleo).
El capitalismo es una competición, y en estas, solo hay un vencedor.
Sobre la autoregulación de los mercados, y más aún cuando están enfermos, como ahora o en los años treinta, de acuerdo con Hayek en que ellos mismos se curan, se estabilizan. Sí, los mercados estarán bien, pero, ¿a qué precio? ¿Cuantas cabezas rodarán en este periodo? Los importantes no son los mercados, son las personas. De ahí en que sea más de Keynes, establecer parámetros de seguridad para garantizar el bien social. Y no solo en situaciones de pobreza, quizás aún más en la bonanza.
Me explico. No podemos permitir que empresarios se conviertan en reyes. Hay que pararlos, poner límites. Se que los hay, pero deben ser más estrictos, número mínimo de trabajadores por ejemplo.
La libertad es buena para comenzar, horrible cuando eres fuerte, y no para ti, para los que tienes sometidos.
¿Qué papel debe adoptar el Estado? Yo pienso que debe pensar más en el pueblo y menos en "ellos", que sí, que dan trabajo, pero ¿cuanto quitan? ¿Cuanto dinero se quedan? Cuando había solo pequeñas pymes (supermercados de barrio) vivíamos mejor que con tanto magnate (Mercadona). Es preferible que diez tengan un Ford a que uno un Ferrari. El dinero estaba más repartido, no tanto mileurista que trabaja para sobrevivir (igual que en el feudalismo).
Tal y como dije ayer:
Un padre de familia debe cuidar de sus hijos, sobre todo de los más jóvenes y débiles.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Irresponsables nosotros por hacer caso.
Todos vimos anoche la intervención de Miguel Sebastián en Salvados, y los que no, habreis oído o leído lo que dijo. Estando o no de acuerdo con él, si que a todos nos haría pensar sobre el origen de la burbuja inmobiliaria y el qué se hizo para evitarla.
La burbuja es una inflacción desproporcionada, es decir, una subida enorme de precios (manteniendo sueldos). Todo más caro. Más aún en el mundo inmobiliario. En España, un ciudadano medio podía estar de treinta a cincuenta años enviando buena parte de su sueldo a su vivienda digna (amparada por la constitución). El capitalismo establece los precios según la oferta y la demanda. Si la gente no puede pagar algo, no puede subir el precio. Se ha demostrado que los ciudadanos no podían pagar lo que compraron, entonces, ¿la culpa es nuestra?
Es decir, ¿es culpa de TODOS nosotros? ¿TODOS vivíamos por encima de nuestras posibilidades?
Si todos vivimos en un nivel, ese es el nivel medio, es decir, lo que estaba por encima de las posibilidades era la media. Toda España equivocada.
Hay que tener en cuenta que el ser humano es un ser social, que imita, que aprende. Pocos se atreven a hacer cosas diferentes, a correr riesgos. Se ha demostrado que un gran porcentaje de los créditos pedidos eran un riesgo.¿No será que nos han incitado?
Me explico. Hay que tener en cuenta que la sociedad es "tonta", es decir, que no es necesario saber de economía para pedir un crédito. Se concedieron préstamos de miles y miles de euros (o millones de pesetas) a gente sin estudios primarios. ¿Esa persona está preparada para saber si va a aguantar el tirón? Para eso estaban los "asesores financieros". Esas personas de confianza de nuestro banco, que nos hacía un estudio para ver si podíamos pagar el crédito, que nos aconsejaba. Nosotros confiabamos en ellos. ¿Hicimos bien?
Un préstamo es una venta de una comisión, en la cual si no pagas, te quitan el aval depositado y/o lo comprado con el dinero prestado. El banco nunca pierde. De lo único que se preocupa es de no perder, de que tengas los suficientes bienes, que si no pagas, "robándotelos", no pierdan dinero. Es decir, alguien con estudios económicos analiza cuánto dinero te puede vender sin perder inversión. Te lo vende diciéndote que te hace un favor, como persona de confianza. Y yo, como comercial, te aseguro que se le puede vender algo que no necesita y que está por encima de su alcance a prácticamente cualquiera. ¿Asesor financiero o comercial bancario? O eres un iluminado o sales perdiendo. Es David contra Goliat.
Muchos préstamos a autónomos sin base económica o empleados de clase media-baja (avalados por terceros) para pagar un pisito de setenta millones de pesetas (cuatroscientos veinte mil euros).
Por tanto el banco se "arriesga" a hacer operaciones de riesgo contigo, nunca va a perder y además está amparado por la ley. Y a más alto el crédito, más comisión. Por tanto, mejor negocio a mayor préstamo. Siempre intentará venderte la cantidad más alta posible (sabiendo que no va a perder).
Por otro lado, ¿no eran amigos o socios los inmobiliarios y los banqueros?
A día de hoy seguro que sí porque son en propiedad, ya que los bancos venden casas desauciadas, casas embargadas a inmobiliarias... Son los únicos que venden ahora. Pero antes también eran amigos, (e intentando no ser mal pensado metiéndome en terreno fangoso de comisiones ocultas, dinero negro, tasaciones, recalificaciones...) el dinero a las inmobiliarias, ¿quién se lo prestaba? ¿Quién invertía en la construcción?
Sí, el mismo que invertía en la compra.
Es decir, el dinero del comprador y el vendedor es de la misma persona, por tanto, esta puede decidir el montante de la operación, y hemos quedado en que a más, más, ¿no? Y teniendo en cuenta la superioridad intelectual del vendedor (de dinero) al comprador, en la mayoría de los casos, no era difícil inflar el precio de la operación.
¿Quién es culpable de la burbuja? ¿Los que comprabamos por encima de nuestras posibilidades, cosa que hacían todos, con dinero vendido "a la fuerza" o los que hacían operaciones de riesgo continuamente?
Parece que nuestra. Les dan dinero a ellos y nos quitan a nosotros las casas.
Ahora es cuando me dicen que Hayek llevaba razón, que los mercados deben imponer los precios, que se regulan solos. Que el intervencionismo frena el crecimiento económico. ¿El de quién, el del pueblo o el de las grandes empresas?
El problema es que el poder económico de un país se mide por el valor de sus grandes empresas. A los gobiernos les gusta que el Ibex35 esté alto.
El capitalismo está muy bien para crecer, pero una vez adultos, los poderosos se aprovechan del exceso de libertad. Capitalismo microeconómico, socialismo macroeconómico, y más intervención aún si el macro vende al micro.
Un padre de familia debe cuidar de sus hijos, sobre todo de los más jóvenes y débiles.
La burbuja es una inflacción desproporcionada, es decir, una subida enorme de precios (manteniendo sueldos). Todo más caro. Más aún en el mundo inmobiliario. En España, un ciudadano medio podía estar de treinta a cincuenta años enviando buena parte de su sueldo a su vivienda digna (amparada por la constitución). El capitalismo establece los precios según la oferta y la demanda. Si la gente no puede pagar algo, no puede subir el precio. Se ha demostrado que los ciudadanos no podían pagar lo que compraron, entonces, ¿la culpa es nuestra?
Es decir, ¿es culpa de TODOS nosotros? ¿TODOS vivíamos por encima de nuestras posibilidades?
Si todos vivimos en un nivel, ese es el nivel medio, es decir, lo que estaba por encima de las posibilidades era la media. Toda España equivocada.
Hay que tener en cuenta que el ser humano es un ser social, que imita, que aprende. Pocos se atreven a hacer cosas diferentes, a correr riesgos. Se ha demostrado que un gran porcentaje de los créditos pedidos eran un riesgo.¿No será que nos han incitado?
Me explico. Hay que tener en cuenta que la sociedad es "tonta", es decir, que no es necesario saber de economía para pedir un crédito. Se concedieron préstamos de miles y miles de euros (o millones de pesetas) a gente sin estudios primarios. ¿Esa persona está preparada para saber si va a aguantar el tirón? Para eso estaban los "asesores financieros". Esas personas de confianza de nuestro banco, que nos hacía un estudio para ver si podíamos pagar el crédito, que nos aconsejaba. Nosotros confiabamos en ellos. ¿Hicimos bien?
Un préstamo es una venta de una comisión, en la cual si no pagas, te quitan el aval depositado y/o lo comprado con el dinero prestado. El banco nunca pierde. De lo único que se preocupa es de no perder, de que tengas los suficientes bienes, que si no pagas, "robándotelos", no pierdan dinero. Es decir, alguien con estudios económicos analiza cuánto dinero te puede vender sin perder inversión. Te lo vende diciéndote que te hace un favor, como persona de confianza. Y yo, como comercial, te aseguro que se le puede vender algo que no necesita y que está por encima de su alcance a prácticamente cualquiera. ¿Asesor financiero o comercial bancario? O eres un iluminado o sales perdiendo. Es David contra Goliat.
Muchos préstamos a autónomos sin base económica o empleados de clase media-baja (avalados por terceros) para pagar un pisito de setenta millones de pesetas (cuatroscientos veinte mil euros).
Por tanto el banco se "arriesga" a hacer operaciones de riesgo contigo, nunca va a perder y además está amparado por la ley. Y a más alto el crédito, más comisión. Por tanto, mejor negocio a mayor préstamo. Siempre intentará venderte la cantidad más alta posible (sabiendo que no va a perder).
Por otro lado, ¿no eran amigos o socios los inmobiliarios y los banqueros?
A día de hoy seguro que sí porque son en propiedad, ya que los bancos venden casas desauciadas, casas embargadas a inmobiliarias... Son los únicos que venden ahora. Pero antes también eran amigos, (e intentando no ser mal pensado metiéndome en terreno fangoso de comisiones ocultas, dinero negro, tasaciones, recalificaciones...) el dinero a las inmobiliarias, ¿quién se lo prestaba? ¿Quién invertía en la construcción?
Sí, el mismo que invertía en la compra.
Es decir, el dinero del comprador y el vendedor es de la misma persona, por tanto, esta puede decidir el montante de la operación, y hemos quedado en que a más, más, ¿no? Y teniendo en cuenta la superioridad intelectual del vendedor (de dinero) al comprador, en la mayoría de los casos, no era difícil inflar el precio de la operación.
¿Quién es culpable de la burbuja? ¿Los que comprabamos por encima de nuestras posibilidades, cosa que hacían todos, con dinero vendido "a la fuerza" o los que hacían operaciones de riesgo continuamente?
Parece que nuestra. Les dan dinero a ellos y nos quitan a nosotros las casas.
Ahora es cuando me dicen que Hayek llevaba razón, que los mercados deben imponer los precios, que se regulan solos. Que el intervencionismo frena el crecimiento económico. ¿El de quién, el del pueblo o el de las grandes empresas?
El problema es que el poder económico de un país se mide por el valor de sus grandes empresas. A los gobiernos les gusta que el Ibex35 esté alto.
El capitalismo está muy bien para crecer, pero una vez adultos, los poderosos se aprovechan del exceso de libertad. Capitalismo microeconómico, socialismo macroeconómico, y más intervención aún si el macro vende al micro.
Un padre de familia debe cuidar de sus hijos, sobre todo de los más jóvenes y débiles.
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